Diseñar un jardín es también diseñar cómo recibirá el agua.

Paisaje y riego, diseñados como un solo sistema

El sistema de riego debe responder al jardín, no al revés.

Cada jardín tiene condiciones y necesidades diferentes. Analizamos su vegetación, exposición solar, suelo y requerimientos hídricos para definir una zonificación y un sistema de riego adecuado para cada sector.

Cada zona tiene necesidades distintas. El riego debe responder a ellas.

Diseñamos e implementamos sistemas de riego con altos estándares técnicos.

Desde la zonificación y el diseño hidráulico hasta la construcción y puesta en marcha, cada decisión responde a las condiciones reales del jardín y del sistema.

Manifolds, válvulas y control de zonas

Organizamos y sectorizamos la red mediante manifolds y válvulas correctamente dimensionados, protegidos y accesibles para inspección y mantenimiento.

Zonificación y diseño hidráulico

Definimos las zonas de riego y diseñamos la red considerando las características del jardín, la presión y el caudal disponibles y las necesidades de cada sector.

Red de distribución y puntos de riego

Instalamos las tuberías y seleccionamos aspersores, boquillas o sistemas de goteo adecuados para distribuir correctamente el agua en cada zona.

Soluciones de control y gestión para cada escala de riego.

Implementamos soluciones que permiten gestionar el riego de manera eficiente y confiable, desde sistemas de control para jardines residenciales hasta plataformas de gestión para grandes áreas verdes.

En Jardín Inteligente  seleccionamos  e integramos la tecnología adecuada para cada escala.

RESIDENCIAL

Disfrutar el jardín, sin preocuparse del riego.

 

Un riego bien gestionado mantiene cada zona con el agua que necesita, simplifica su operación y evita consumos innecesarios.

CONDOMINIOS Y EMPRESAS

Más control. Menos problemas que administrar.

Facilitamos la gestión de múltiples zonas de riego, reduciendo incidencias, controlando consumos y simplificando la operación cotidiana.

GRANDES ÁREAS VERDES

Anticiparse es mejor que reaccionar.

Una gestión basada en información permite detectar desviaciones, controlar costos y actuar antes de que una falla se transforme en un problema mayor.